
Primavera (marzo — mayo)
El arranque de la temporada. Abonado de fondo para activar el crecimiento, control intensivo de plagas que despiertan con el calor, plantación de plantas de temporada y primera poda de formación. El riego empieza a aumentar progresivamente.
Verano (junio — agosto)
La época más exigente. Corte de césped frecuente, vigilancia de plagas favorecidas por el calor (araña roja, pulgón), control de malas hierbas y ajuste constante del riego. En Barcelona, el verano determina el estado con el que el jardín llega al otoño.
Otoño (septiembre — noviembre)
Preparación para el invierno. Recogida intensiva de hojas, abonado de otoño rico en potasio para fortalecer raíces, poda de limpieza de arbustos y setos, plantación de bulbos de primavera y reducción gradual del riego.
Invierno (diciembre — febrero)
Mantenimiento preventivo. Es la época ideal para la poda de formación de árboles caducifolios, protección de plantas sensibles a las heladas, revisión a fondo del sistema de riego y planificación de cambios o mejoras para la primavera.
